Después de mi primer viaje a Etiopía y ver en primer persona la precariedad y las necesidades básicas de las que requerían en muchos poblados la gente que vive allí. Decidimos dentro de nuestras posibilidads y recursos ayudar e intentar hacer un poco más facil y sencilla la vida.

Para el primer mundo conseguir agua es algo tan sencillo, como levantar el mando del grifo y ver caer el agua sin apenas esfuerzo alguno. En según que zonas de Etiopia se complica de una manera que jamás podríamos imaginar. Los niños recorren distancias elevadas a pie para llenar garrafas de agua y transportarla a sus casas, de esta forma el absentismo escolar es muy elevado ya que han de ayudar a sus padres en estas funciones.

 

Puede sorprender como esos cuerpo tan fragiles y menudos, llevan garrafas que casi abultan más que ellos, cargadas encima de sus cabezas o en esas fragiles espaldas y lo más sorprendente, sin perder nunca la sonrisa.

Contactamos con la fundación ABAY, nos explicaron uno de los programas que tenían y como podía colaborar con ellos. Me comentaron que habían construido un pozo, pero no disponían de bomba de agua para extraerla, ni deposito de agua. Al final, tras varias conversaciones y ver el proyecto, nos comprometimos en reunir el dinero necesario para habilitar el pozo y extraer el agua. De esta forma seguramente que facilitariamos un poco más la vida a toda aquella gente que vive allí y en especial a los más pequeños.

 

Organizamos diferentes carreras deportivas apoyados en todo momento por la empresa CHIPRUNNING. El dinero recaudado se destinó al proyecto, pero no cubría todos los gastos para llevarlo a cabo. Iniciamos una campaña en la que vendimos camisetas solidarias de UNA CIMA UNA SONRISA y desde el ayuntamiento de Castellbisbal, aprobaron una ayuda social a diferentes proyectos humanitarios, del que fuimos elegidos. Con todo esto pudimos conseguir el dinero necesario para llevar a cabo el proyecto.

A principios de Octubre nos dirigimos a Etiopia, para ayudar en el montaje de la bomba de agua y el deposito de agua. Fue un momento muy emotivo ver como después de varios días de trabajar en el lugar, el pueblo contaba con agua sin tener que recorrer grandes distancias.  

 

Agradecer enormemente a todas aquellas personas que nos ayudan y creen en nuestro proyecto. Gracias a todas aquellas personas que colaboran con nosotros como voluntarios en todas las carreras que organizamos, comprando nuestra camiseta o poniendo su granito de arena, sin esas personas nada sería posible. De nuevo ¨robar¨una sonrisa es algo que no se puede describir ... UNA CIMA UNA SONRISA

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